Lesotho Highlands Development Authority

El Lesotho Highlands Water Project (LHWP), gestionado por la Autoridad de Desarrollo de las Lesotho Highlands Development Authority (LHDA), es un proyecto de varias fases encaminado a suministrar agua a la región sudafricana de Gauteng y generar energía hidroeléctrica en Lesotho. Se estableció en 1986 gracias al Tratado firmado por los gobiernos del Reino de Lesotho y la República de Sudáfrica. El proyecto se basa en un aprovechamiento de las aguas del río Senqu/Orange en las tierras altas de Lesotho mediante la construcción de una serie de presas, que beneficia a ambos países. La Fase I del proyecto se completó en 2003 y se inauguró en 2004, mientras que en la actualidad se desarrolla la Fase II del proyecto.

El Desafío

La LHDA necesitaba una solución de Gestión de Activos Empresariales capaz de gestionar toda la infraestructura de activos civiles, hídricos y eléctricos, distribuidos en instalaciones remotas localizadas en las presas de Muela, Katse y Muhale, que operaban con una red inestable.  La solución tenía que ser capaz de proporcionar a cada instalación la funcionalidad empresarial requerida para gestionar activos, trabajos, inventarios y adquisiciones, además de poder integrarse en el sistema financiero centralizado de Maseru.  Como ocurre con la mayoría de las instalaciones remotas de África, la conectividad de la red sigue siendo un gran desafío. Las tres instalaciones restantes tuvieron que enfrentarse al reto de poder continuar con sus operaciones de mantenimiento y aprovisionamiento, sin poder conectarse al servidor instalado en Maseru.

La LHDA eligió IBM Maximo como sistema de Gestión de Activos Empresariales que, en un principio, se puso en marcha en la presa de Katse.  Se contrató a Vetasi para implementar IBM Maximo en todas las instalaciones y poder integrarlas en un sistema financiero centralizado. 

El enfoque Vetasi

Vetasi propuso un concepto de replicación de datos basado en la última versión de IBM Maximo que ofrecía una conexión permanente con Maximo a los usuarios finales remotos, incluso cuando se perdiera la conexión de red con el servidor principal. 

Se utilizó una instalación local de Maximo en cada emplazamiento para garantizar la continuidad del proceso empresarial cuando las redes están fuera de servicio.  Los datos se replican en un servidor centralizado en Maseru, donde reside el sistema financiero.  Toda la información específica del servidor centralizado vuelve a replicarse en cada una de las instalaciones. La solución proporciona operaciones empresariales estables en la instalación, independientemente de la estabilidad de la red.